Con el presente artículo, pretendemos explicar de una forma
sencilla, en qué consiste dicha patología, sus consecuencias
más inmediatas, y de qué forma atajarla para tener una mejor
calidad de vida.
La circulación sanguínea es un circuito cerrado, a través
del cual se distribuye la sangre por todo nuestro cuerpo.
Hay dos tipos de conductos bien diferenciados: las arterias
(vasos que salen del corazón) y las venas (vasos que entran
en el corazón).
De éstas últimas son de las que hablaremos, porque son las
responsables de reconducir los deshechos (salvo excepciones,
como las venas pulmonares).
Las venas disponen de unas válvulas que favorecen el retorno
sanguíneo, necesarias ya que la sangre tiene que moverse en
contra de la gravedad, y sin ellas, sería imposible que
subiese.
Hay diferentes factores que hacen que las venas se dilaten y
deformen (varices) y con ello, pierdan su efectividad. Entre
ellos, podemos destacar: la edad, el sexo (afecta más a
mujeres debido a los cambios hormonales), la herencia,
embarazos, mala alimentación (exceso de grasas, ingesta de
alcohol, excitantes, tabaco, …), falta de ejercicio, ropas
ajustadas, sobrepeso, aumento de la temperatura, los
anticonceptivos orales, etc.
La sintomatología más inmediata es: piernas cansadas,
hormigueos, calambres, picores, dolor, adormecimiento de
pies, pesadez, edemas, etc.
Y las consecuencias posteriores, podríamos ya hablar de:
trombosis, flebitis, úlceras varicosas, …

A continuación, vamos a describir un tratamiento con
Quiromasaje y otros consejos, para mejorar el retorno venoso
de los Miembros Inferiores y ayudar a eliminar toxinas.
Lo primero que realizaremos con un paciente, será
informarnos de cómo está su salud (a todos los niveles), ya
que debemos tener en cuenta que hay ciertas patologías que
contraindican el masaje (hipertensión no controlada,
trombosis, enfermedades coronarias graves, infecciones,
etc.…). De todas formas, siempre será bueno recibir la
aprobación de un facultativo médico, para recibir dicha
técnica, siempre que se tengan dudas sobre su aplicación.
Posteriormente, haremos una exploración visual, para valorar
con lo que nos encontramos (por ejemplo, si las varices
fuesen muy gruesas, abultadas y dolorosas, desaconsejaríamos
el tratamiento de masaje), y le tomaremos la tensión
arterial y el pulso al paciente.
Una vez realizado este pequeño examen, el paciente ya se
tumbará en la camilla, y comenzaremos el tratamiento,
favoreciendo la respiración abdominal, también llamada
diafragmática.
Al hacer respiraciones de este tipo, movemos el diafragma,
de tal forma que en la inspiración, éste baja y realiza una
presión negativa, provocando un efecto de succión sanguínea
de los miembros inferiores.
Esta respiración, además de favorecerla durante el
tratamiento, vamos a aprovechar para inducirle al paciente,
que la realice a lo largo del día, cuántas más veces mejor.
Realizaremos unos ejercicios activos (por parte del
paciente) e isométricos de los abdominales, además de masaje
en la misma zona, para ir activando el movimiento sanguíneo.
A continuación, realizaremos también movimientos activos e
isométricos de los Miembros Inferiores, para ya empezar con
el masaje propio de los mismos.
Hay que tener en cuenta que para favorecer la circulación de
retorno, sería bueno colocar las piernas ligeramente
elevadas, para que la fuerza de la gravedad, colabore en
nuestro objetivo.
Lo siguiente a tener en cuenta, es que a la hora de hacer el
masaje es importantísimo hacerlo de proximal a distal
(muslos, piernas, pies) y SIEMPRE hacia el corazón.
Utilizaremos maniobras de bombeo y escurrido, como pueden
ser los amasamientos palmodigitales y las
vasoconstricciones, básicamente.
Podríamos añadir a nuestro aceite de masaje habitual, unas
gotas de aceite esencial de Romero, que ayuda a activar la
circulación.
En definitiva, comenzaremos por unas fricciones generales
(en toda la extremidad) en dirección al corazón, para ir
trabajando por partes: fricciones, amasamientos
palmodigitales y vasoconstricciones en el muslo.
Posteriormente realizamos las mismas maniobras en la pierna
y a continuación un masaje suave en el pie, para terminar de
nuevo con maniobras generales en toda la extremidad.
Las maniobras se realizarán con un ritmo intermedio y a una
presión más bien suave.
Este tratamiento de masaje se puede realizar con el paciente
en decúbito supino, en decúbito prono, o hacerlo en ambas
posiciones.
Siempre después del masaje, es conveniente dejar reposar
unos minutos al paciente, con el propósito de que se asiente
el trabajo realizado, y que se pueda reincorporar de la
sesión, de una forma lenta y tranquila.

El tratamiento de masaje es muy efectivo, pero los
resultados serán mayores si se acompaña con complementos,
que a continuación pasamos a enumerar:
- Elevación de los Miembros Inferiores; esto lo haremos en
esos momentos de reposo, teniendo en cuenta que cuánto más
los elevemos, más positivo será el resultado (a poder ser,
elevarlos por encima del corazón).
- Realizar ejercicio físico moderado (caminar, nadar, subir
escaleras, bicicleta,
Yoga, bailar, …).
- Revisar la alimentación: que contenga frutas, verduras,
fibra, evitar el consumo de sal, de tóxicos y los excesos, e
ingerir por lo menos un litro y medio de líquido diario. (Si
es posible consulta con un nutricionista).
- Evitar ropas ajustadas y utilizar un buen calzado (evitar
los tacones y el zapato demasiado plano).
- Evitar el sobrepeso y el estreñimiento.
- Hidroterapia (favorece la circulación sanguínea y estimula
el sistema inmunológico): chorros de agua fría en las
piernas (unos 6 minutos), baños de contraste (frío, calor,
frío) para mejorar la circulación.
- Evitar posturas que acentúan la insuficiencia venosa:
sentarse comprimiendo las flexuras de las rodillas con la
silla, cruzar una pierna sobre la otra, …Si tiene que
permanecer mucho tiempo sentado, levántese aproximadamente
cada hora y mueva sus piernas. También podría hacer
movimientos de tobillos y rodillas estando sentado.
- Evitar permanecer, en la medida que sea posible, durante
mucho tiempo de pie de forma estática.
- Evitar la exposición prolongada a fuentes de calor: sol,
saunas, estufas, baños muy calientes, depilación con cera
caliente, etc. …
Autora: KATY SANTIAGO de
Centro Maya
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